Te han enviado un documento y una suma de verificación
Tienes dos archivos. Uno es el documento, un PDF o un archivo HTML con una conversación. El
otro es mucho más pequeño, se llama igual pero termina en .sha256 y dentro tiene
una sola línea larga de letras y números. Es la huella del documento, tomada en el momento en
que se escribió.
Vuelve a calcular esa huella tú mismo. Si coincide, el documento no ha cambiado ni un solo carácter desde entonces. No necesitas nuestro programa, y no deberías necesitarlo: todo lo que viene ahora se hace con lo que tu ordenador ya trae.
En Windows
Abre la carpeta donde está el documento, haz clic derecho manteniendo pulsada la tecla Mayús y elige «Abrir en Terminal» (en versiones antiguas: «Abrir la ventana de PowerShell aquí»). Después escribe esto, poniendo el nombre de tu archivo entre comillas:
certutil -hashfile "conversacion.pdf" SHA256
Obtendrás una línea de 64 caracteres. Abre el archivo .sha256 con el Bloc de notas
y compara las dos. Que estén en mayúsculas o minúsculas da igual; lo demás no.
En un Mac
Abre Terminal, escribe shasum -a 256 y un espacio, y arrastra el documento a la
ventana:
shasum -a 256 conversacion.pdf Cómo leer el resultado
- Las dos líneas son idénticas. El documento es, byte a byte, el archivo cuya suma se registró. Desde entonces nadie ha modificado un mensaje, quitado una página ni cambiado una fecha.
- Se diferencian en cualquier punto. No es el archivo que esa suma describe. Cambiar un solo carácter altera más o menos la mitad de la huella, así que aquí no existe una diferencia pequeña: coincide o no coincide.
- No hay ningún archivo
.sha256. Es normal, no sospechoso. Pide la suma por escrito, por correo o en el mismo mensaje con el que llegó el documento, y compara con ella. Un valor que te dieron antes de que preguntaras nada vale más que el propio archivo.
Qué demuestra que coincida y qué no
Demuestra que el documento no ha cambiado desde que se registró su suma. Es un dato firme, y es todo lo que se deduce de él.
No demuestra quién escribió los mensajes. Se comparan bytes, no verdades. Si alguien fabrica una conversación y luego la exporta, esa exportación tiene una suma de verificación impecable. Quien te diga que una suma resuelve la autenticidad te está vendiendo algo.
Lo que sí hace es quitar una pregunta de la discusión. Cuando queda claro que el archivo no se tocó después de enviarse, lo que queda por discutir es de dónde salieron los mensajes, que es la pregunta que importa.
Si prefieres no escribir un comando
Tu navegador puede hacer el mismo cálculo. Suelta el documento abajo: la huella se calcula en
tu propio ordenador, por el navegador mismo, y el archivo no se envía a ninguna parte. Si al
lado hay un archivo .sha256, suéltalo también y la comparación se hace sola.
Calculando…
SHA-256 de este archivo:
Coinciden. Este archivo es, byte a byte, el que esa huella describe.
No coinciden. Este archivo no es el que esa huella describe.
ChatExport tiene una pantalla que hace esa misma comparación por ti. Instálalo, elige
Check a document I was given en la primera pantalla (el programa está en inglés)
y arrastra el documento encima. Si el archivo .sha256 está al lado, se lee solo; si
no lo tienes, hay una casilla para pegar la suma de comprobación que te dio quien te lo envió. No
se sube nada, no se pide ninguna cuenta y el archivo no sale de tu ordenador.
Es la misma cuenta que la de arriba y tiene el mismo límite, escrito en la propia pantalla. Si estás comprobando un documento porque desconfías de él, quédate con los comandos: esos vienen de tu sistema operativo y esta pantalla viene de quien hizo el programa que escribió el documento. Esa diferencia es real, y por eso esta página enseña primero los comandos.
De dónde salen estos archivos
ChatExport escribe el archivo .sha256 junto a cada exportación, sin que se lo
pidan y sin opción de desactivarlo. Además, el documento lleva su propia página de integridad,
con el dispositivo, la fecha de la copia de seguridad y una referencia propia de la
exportación, para que incluso quien solo tenga el documento sepa qué está leyendo.
Si necesitas que sea la otra parte quien haga una exportación así, es viable: el programa funciona en su propio PC con Windows, lee una copia de seguridad que ya está allí y no pide ninguna cuenta. Suele ser una conversación más corta que exigir que entregue el teléfono.
Sigues con dudas
Escribe a support@getchatexport.com contando qué estás viendo. Una diferencia conviene entenderla y no adivinarla: a veces la causa es aburrida, un servidor de correo que reempaquetó el adjunto, o sencillamente el archivo equivocado de dos parecidos.