Descargar para Windows

La otra parte no va a entregar el teléfono. Tampoco hace falta.

Última actualización: 29 de agosto de 2026

Pídele que exporte ella misma la conversación. Son cuatro pantallas en su propio ordenador, sin laboratorio, sin entregar el aparato y sin que nada se envíe a ningún sitio. Salen un PDF y un segundo archivo mucho más pequeño acabado en .sha256: la huella del documento, tomada en el momento en que se escribió. Cambia un solo carácter del documento y la huella deja de coincidir.

Cada exportación dice además lo que se ha dejado fuera: cuántos mensajes quitó un filtro de fechas, cuántos adjuntos nunca estuvieron en la copia de seguridad y qué palabras se ocultaron a petición de quién. Un documento que esconde sus propios huecos vale menos que ninguno.

Lo compruebas sin nosotros

La huella es un SHA256 corriente, en el formato que ya leen certutil y sha256sum, y aparece junto a cada exportación sin ninguna opción para desactivarla. En Windows, en la carpeta del documento:

certutil -hashfile "conversacion.pdf" SHA256

En macOS:

shasum -a 256 conversacion.pdf

Compara los 64 caracteres que imprime con el contenido del archivo .sha256. Sin cuenta, sin subir nada y sin necesitar siquiera nuestro programa: basta con el software que el despacho ya tiene. Para quien recibe uno de estos documentos de tu cliente hay una página que explica entera esta comprobación, escrita para alguien que no nos conoce de nada.

El documento nombra su propio origen

Una huella responde a una sola pregunta: si este archivo ha cambiado desde que se creó. De dónde viene no lo dice. Esa es la otra dirección, y el documento la responde en su página de integridad: el dispositivo, la versión de iOS, la fecha de la copia, si esa copia estaba cifrada, y el SHA256 de los archivos de la base de mensajes tal y como están guardados dentro de la copia.

De ahí salen dos cosas aprovechables. Quien tenga esa misma copia recalcula esas huellas y ve que el documento salió de esos archivos y no de otra cosa. Y como la huella es de los bytes tal y como están guardados, un tercero puede comprobar una copia cifrada sin la contraseña y sin fiarse de nuestro descifrado. La misma página deja constancia de que la copia se abrió solo para lectura y no se modificó.

Y dice sus propias lagunas

Esa página lleva también el alcance de la exportación: si el documento contiene todos los mensajes de la conversación o un número de un número mayor y, línea a línea, lo que falta. Los mensajes fuera del periodo. Los avisos automáticos del operador omitidos, esos mensajes de llamada perdida que la red mete en el hilo. Los mensajes ocultados porque quien exportaba escribió una palabra, con esas palabras impresas enteras, para que la omisión se pueda valorar en vez de quedar sin conocer. Las fotos o los adjuntos excluidos. Los borrados recuperados, incluidos y señalados como tales.

En la vista judicial esa ocultación está desactivada del todo, no simplemente vacía. El único documento en el que «créeme, no se quitó nada importante» resulta inaceptable es el que se presenta, así que una exportación en esa vista no tiene ningún mecanismo para dejar fuera un mensaje por culpa de una palabra.

Citar un mensaje entre cuarenta mil

La vista judicial es el diseño sobrio: blanco y negro, encabezado formal, sin burbujas de color. Elegirla activa además los datos que necesita una transcripción, en vez de dejar cada interruptor a la memoria. Horas completas, con segundos y zona horaria. El número o la dirección de quien envía junto al nombre del contacto, porque un nombre de la agenda se puede editar y el número es el identificador. Horas de entrega y de lectura cuando la copia las guardó. Numeración corrida, del #1 al #N en todo el documento y no reiniciando en cada página, de modo que una respuesta se imprime como respuesta al #143 y un escrito puede citar ese número en lugar de una página y un párrafo.

Un mensaje editado imprime lo que decía antes, con la hora de la edición, si la exportación se hizo con el historial de ediciones activado. De un mensaje retirado queda constancia de que a esa hora se envió algo y se retiró: el texto ha desaparecido de los dos teléfonos y nadie lo recupera, y el documento lo dice así en lugar de saltarse la línea.

RSMF, cuando el destino es una plataforma de revisión

Uno de los cinco formatos de exportación es RSMF (Relativity Short Message Format): la conversación llega a la plataforma de eDiscovery como registros con participantes, marcas de tiempo y adjuntos, en vez de como un PDF que alguien tiene que volver a teclear. Va dentro de la misma licencia de pago único que todo lo demás.

El límite honesto de esa frase: la salida se validó contra el esquema del propio formato y contra una muestra del validador, no contra cada importador que dice leerlo. Si tu plataforma es lo que decide, exporta una conversación con la versión de prueba y cárgala antes de comprar nada.

Lo que no hace, aunque no se pregunte

  • No hace admisible nada. Eso lo decide el juzgado mirando toda la cadena: de dónde salió el teléfono, quién lo custodió, cómo se hizo la copia y si la prueba se obtuvo lícitamente. Lo que puede hacer un programa es abaratar la autenticación y describirse con precisión. Nada de esta web es asesoramiento jurídico.
  • Si la otra parte impugna, lo que se peritará no es tu PDF. Será el origen, es decir la copia de seguridad o el propio teléfono, y por eso el consejo práctico es doble: guardar la carpeta de la copia tal cual, sin tocarla, y anotar la huella SHA256 del archivo que se presentó. Un perito informático trabaja sobre eso.
  • Una huella que coincide prueba bytes, no veracidad. Demuestra que el archivo no ha cambiado desde que se anotó su huella. No dice quién escribió los mensajes de dentro, y quien fabricase una conversación antes de exportarla también obtendría una huella que coincide. Ese comportamiento es el correcto, y la pantalla de comprobación del programa lo dice igual.
  • Nuestra cadena empieza en la copia de seguridad. Lo que le pasara al teléfono antes queda fuera de lo que una exportación puede decir.
  • Los mensajes borrados solo vuelven de los últimos 30 días aproximadamente. Es la ventana que guardan iOS 16 y posteriores; salen exportados con la fecha de borrado, y lo anterior ha desaparecido de verdad del teléfono.
  • Un chat de WhatsApp está un paso más lejos del teléfono. Ahí el origen es el archivo que escribe WhatsApp cuando se lo pides, no una base leída del aparato, y no lleva zona horaria, ni acuses de entrega y lectura, ni reacciones, ni el hilo de las respuestas. El documento nombra ese archivo e imprime su SHA256 en vez de dar a entender que se leyó un teléfono. La página sobre el método compara las dos fuentes en detalle.
  • Para presentar, mejor el PDF. Una exportación en HTML es un documento más una carpeta de medios al lado, y la huella cubre el archivo que nombra. Un PDF es un archivo, una huella y una sola cosa que aportar.

Qué pedirle a tu cliente

  1. Que haga una copia del iPhone en su propio PC con el software de Apple, la app Dispositivos Apple o iTunes. Una copia cifrada no estorba: ChatExport pide esa contraseña y la lee con normalidad.
  2. Que instale ChatExport, abra la copia y coja la conversación entera en vez de un periodo. Un periodo que empieza el día antes del mensaje que interesa invita a preguntar qué falta.
  3. Que elija PDF y vista judicial, dejando dentro fotos y adjuntos.
  4. Que te mande los dos archivos, el documento y el .sha256 de al lado, y que escriba además la huella en el cuerpo del mensaje. Un valor dado antes de que nadie preguntara vale más que el propio archivo.
  5. Que deje la carpeta de la copia intacta. Es adonde se mira si se impugna la autenticidad, y una segunda exportación desde ahí se lee igual. Ese archivo nuevo llevará otro SHA256, porque cada exportación estampa su fecha y su identificador: la huella demuestra que un archivo no ha cambiado, nunca que dos exportaciones sean idénticas byte a byte.

Mira uno antes de recomendarlo

Abre una exportación de ejemplo en vista judicial, hecha por el programa y no dibujada para esta página, con un mensaje editado impreso encima del texto al que sustituyó. La prueba es el programa entero, con marca de agua y los 50 mensajes más recientes, y no caduca: se puede probar con una conversación real antes de pagar.

Una pregunta sobre un asunto concreto se resuelve mejor por correo que en una página: support@getchatexport.com llega directamente a mí.

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